La reconstrucción de hechos consiste en integrar y analizar diferentes evidencias para comprender cómo ocurrió un evento relacionado con armas de fuego. En este proceso, la balística forense aporta información técnica que permite interpretar la secuencia y características de los disparos.
El estudio de trayectorias, impactos, proyectiles, casquillos y otros indicios ayuda a establecer relaciones entre los elementos presentes en una escena. La ubicación y orientación de estas evidencias pueden aportar información sobre la dirección de los disparos y la dinámica general del hecho.
La reconstrucción no se basa en un único indicio, sino en la evaluación conjunta de múltiples evidencias. Cada elemento balístico representa una pieza dentro de un contexto más amplio que debe ser analizado de manera integral.
Asimismo, la comparación entre los hallazgos físicos y las hipótesis planteadas permite verificar si son compatibles con los indicios observados. La principal finalidad de la reconstrucción balística es generar una explicación técnica sustentada en evidencia objetiva, reduciendo interpretaciones basadas únicamente en suposiciones.