Clase 2. Origen e Importancia Histórica

Desde sus inicios, la fotografía ha sido considerada una herramienta fundamental para las investigaciones. Antes de la aparición de las cámaras fotográficas, los investigadores dependían de dibujos, descripciones escritas o testimonios para representar una escena. Sin embargo, estos métodos podían contener errores, omisiones o interpretaciones subjetivas. La fotografía permitió capturar imágenes exactas de los hechos, proporcionando una representación visual más confiable y permanente.
La fotografía forense comenzó a desarrollarse formalmente durante el siglo XIX, especialmente cuando las ciencias criminalísticas empezaron a integrarse en los sistemas de justicia modernos. Con el tiempo, se convirtió en una disciplina indispensable para policías, peritos, médicos forenses y criminalistas. Actualmente, el avance tecnológico ha permitido mejorar notablemente la calidad, rapidez y precisión de los registros fotográficos utilizados en investigaciones.