La fotografía forense también cumple una función de preservación. Las escenas del crimen son temporales y pueden cambiar rápidamente debido a factores ambientales, intervención humana o deterioro natural. Una vez que la escena es modificada, muchos detalles pueden perderse para siempre. La fotografía permite conservar un registro visual permanente que podrá revisarse posteriormente cuantas veces sea necesario.
Dentro de las ciencias forenses, la fotografía se considera un medio de fijación. La fijación consiste en dejar constancia de las condiciones originales de un lugar o evidencia mediante diversos métodos, como la escritura, el dibujo, los planos o las imágenes fotográficas. Entre todos estos métodos, la fotografía destaca por su capacidad para mostrar detalles con gran precisión y realismo.