El manejo de la iluminación es uno de los aspectos técnicos más importantes. Una iluminación incorrecta puede ocultar detalles o generar interpretaciones erróneas. Por ello, el fotógrafo forense debe conocer técnicas de luz natural, luz artificial, iluminación lateral, difusa y directa, utilizando cada una según las necesidades de la escena.
La composición fotográfica también tiene relevancia dentro del ámbito forense. Aunque el objetivo principal no es artístico, las imágenes deben organizarse adecuadamente para facilitar su comprensión. Generalmente, las fotografías se realizan siguiendo una secuencia que incluye vistas generales, medias y de acercamiento.
Las vistas generales muestran el contexto completo de la escena. Permiten observar la distribución de espacios y objetos importantes. Las vistas medias acercan elementos específicos sin perder referencia del entorno. Finalmente, las fotografías de acercamiento o detalle permiten registrar características particulares de un indicio o evidencia.