En el ámbito criminológico, la entrevista representa una herramienta de observación y análisis humano. Su objetivo principal es recopilar datos que ayuden a comprender un acontecimiento, identificar conductas, reconstruir hechos y apoyar el proceso de investigación. La calidad de la información obtenida dependerá tanto de la preparación técnica del entrevistador como de la manera en que se desarrolla la interacción con el entrevistado.